¿Son los Maker los nuevos Hackers?

Maker vs Hacker: ¿qué tienen en común?

Un poco de historia

El término Hacker de por sí genera controversia y es mucho más antiguo que el término Maker, pero ¿realmente conocemos el origen de la palabra y cuál era su significado? Todos hoy podemos acceder a Wikipedia y consultar lo que queramos y en ella aparece una interesante historia sobre el origen de la palabra Hack. En resumen, era un término usado para clasificar las bromas inocentes (Hacks) que los miembros de un club tecnológico se hacían entre ellos. Luego, cuando este grupo pasó a formar parte del laboratorio de inteligencia artificial del MIT fueron los primeros en auto-nombrarse Hackers.

Pero el término podría ampliarse más dado que tiene distintos significados como por ejemplo “persona que disfruta de un conocimiento profundo del funcionamiento interno de un sistema, en particular de computadoras y redes informática”.Todo es suena inofensivo, incluso positivo, el problema es que cuando alguien entiende todos los aspectos que hacen SI/NO funcionar algo y se fija sólo en las debilidades con intenciones maliciosas y destructivas, el resultado será negativo.

Ahora, los Hackers, así se auto-nombraron los miembros del laboratorio de inteligencia artificial del MIT en 1962 y que eran miembros de un club llamado el TMRC (Tech model rail road club). En cambio los miembros de un nuevo “club” en el año 2001 llamado FabLab luego con el tiempo terminaron auto-nombrándose Makers. El Fab Lab en realidad nació como un programa de fabricación dentro de un laboratorio para investigar cómo el contenido de la información se relaciona con su representación física y cómo pueden servir a la comunidad potenciada por la tecnología de nivel básico. Con el pasar del tiempo, la incorporación de equipamiento flexible (CNC router, impresora 3D, placas de circuito impreso, cortadoras láser, etc) y el programa del laboratorio de bits y átomos que prometía “fabricar casi cualquier cosa” se convirtieron en una idea que se popularizó rápidamente por todo el mundo y hoy podemos encontrar +1,000 FabLabs en todo el mundo dentro y fuera de las Universidades, pero que básicamente se enfocan en lo mismo: permitir a cualquiera “fabricar casi cualquier cosa”.

Diferencias vs Similitudes

Si extrapolamos la definición positiva del hacking al fenómeno DIY cuya extensión tecnológica hacia las máquinas para “hacer” o “construir” cosas se puede encontrar en los makers, en ambos casos la cultura DIY y la subcultura o movimiento Maker gozan realizando cosas por sí mismos, pero los makers se enfocan en el uso de tecnologías abiertas y el soporte necesario que requieren para funcionar con el fin de crear algo. Lo interesante del fenómeno maker es que aparece en una era digital donde todo el mundo está hiper-conectado y ya casi no entendemos cómo funcionan las cosas porque los avances tecnológicos en electrónica junto a las aplicaciones que facilitan el día a día, nos dicen “todo es desechable” y “no pienses”. Si no me crees ¿cuándo fue la última vez que fuiste a un lugar sin consultar google maps o waze antes? ¿cuándo fue la última vez que abriste algún aparato electrónico para ver porqué falla antes de cambiarlo por uno nuevo?

Volviendo a las comparaciones revisemos cuál es la ética social de los Hackers según Steven Levy:

  1. La creencia de que compartir información es bueno
  2. Que los hackers tienen una responsabilidad ética de compartir la información con la que trabajan
  3. Que los hackers deberían facilitar el acceso a computadoras cuando sea posible

Si bien los hackers se empoderaron de la computación a través del dominio de la programación, el uso de las redes y el internet también, los makers se están empoderando de la tecnología y la innovación a través del “hacer”, pero de algo físico. Y en una era donde lo tecnológico nos conecta a través de una red digital, los materiales y las máquinas nos pueden volver a conectar, pero de manera física. Lo más interesante y rescatable es que lo hace a través de una invitación que es del “aprender-haciendo”.

Fotografía de FabLab de U.deChile – “Timer-Crono”, prototipo de la empresa Timer conformada por un equipo multidisciplinario dedicada al desarrollo de tecnologías y servicios para el cronometraje deportivo. Radicados actualmente en el FabLab de la Universidad de Chile

“Aprender-Haciendo”: el aspecto más positivo de los Makers y Hackers

Crear o hacer de verdad para aprender es lejos la mejor experiencia educativa que cualquiera puede tener de hecho, según el National Training Laboratories (ver gráfico abajo) el método que más nos puede enseñar algo (y que nos queda en la memoria durante mucho más tiempo) es “haciendo” y “enseñando a otros”.

Si pensamos en la enseñanza STEAM (science, technology, engineering, arts and mathematics) para los niños, ésta explota los aspectos positivos de “hackear” algo para entender por uno mismo cómo funciona de manera profunda y luego crear algo nuevo haciendo (making) con tus propias manos aplicando todo lo aprendido, por ejemplo con impresión 3D. Luego, compartir esta experiencia y dejar un “legado” para los siguientes cursos hace que quienes deban aprender, en lugar de copiar, puedan discriminar qué funcionó y qué no para ver por donde empezar y qué mejorar ¿No es es esta la mejor forma de aprender? En definitiva, si aprendemos a hackear las cosas que están a nuestro al rededor con la intención de mejorarlas y luego las hacemos realidad fabricándolas con tecnologías que estén a nuestro alcance, como las impresoras 3D, cortadoras laser, CNC router, arduino, algo de programación, etc, entonces podremos entender un poco más qué significa ser un Maker.

Te invitamos a conocer parte de algunos testimonios de Makers en el siguiente video:

Foto del interior del FabLab de la Universidad de Chile, ubicado en la Facultad de Ingeniería de la misma Universidad y que pertenece a la red mundial de FabLabs.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: